La Confederación Nacional del Trabajo (CNT), organización histórica de
los/as trabajadores/as, a la que nadie puede negar lo que es suyo, incluso en la
defensa de la libertad tanto en la República, como en la lucha contra el franquismo o en
la llamada transición, manifiesta:
Que no pretende aquí pasar factura de los hechos anteriores para obtener privilegios de
ningún tipo, sino reclamar lo que en justicia nos corresponde y en justicia nos deben
devolver.
Han pasado 13 años desde el decreto de devolución del Patrimonio Sindical a sus
respectivos propietarios, y sólo a la UGT le ha sido devuelto parte importante del mismo,
cosa que nos parece justa. Pero es un agravio insultante que a la CNT no se le haya
devuelto nada de todo su patrimonio tanto en inmuebles, como cuentas embargadas, etc. que
pueden rondar los 18.000 millones de pesetas.
Muchas han sido las reuniones con el Ministerio de Trabajo pero muy pocos los resultados
obtenidos, llegando a la situación inconcebible de llevar 3 años para que un Consejo de
Ministros firme la devolución en propiedad de 8 locales a la CNT como en justicia
corresponde. O que los locales cuya tasación real es de 200.000.000 de ptas. y el
Gobierno nos ofrezca 80, lo que significa la no devolución obligándonos a pleitear y
esperar otros 15 años.
Que después de 13 años se nos diga que no tienen un criterio claro para la devolución
de las cuentas embargadas a la CNT demuestra cual es el talante del Gobierno. Hablar sí,
llegar a acuerdos es otro tema.
Si un Gobierno incumple su propia legislación ¿a qué están obligad@s tod@s l@s
ciudadan@s?
El objetivo de la no devolución no puede ser otro que impedir a la CNT ser otra vez
una organización con capacidad de organizar a los trabajadores al margen del llamado
sindicalismo de nuevo tipo. De ahí el
estrangulamiento económico a que se le somete. No reivindicamos ninguna subvención,
exigimos lo que es nuestro en propiedad.
En un País en cuya constitución se consagra la propiedad privada, esta es negada solo a
la CNT, que, por otra parte, no tendría ningún problema en renunciar a ella siempre que
todos los capitalistas del País hicieran lo mismo.
Ante el silencio que los diferentes gobiernos de la "democracia"
han venido manteniendo durante estos 13 años, la CNT convocó una concentración
pacífica ante el consejo Económico y Social en Madrid el 5 de diciembre de 1996
para protestar y dar a conocer a la opinión pública lo que estaba sucediendo. La
respuesta del Gobierno fue la detención de 105 sindicalistas y varios heridos como
consecuencia de la carga policial.
El gobierno les acusa de desórdenes públicos, coacciones y daños, pidiéndoles unas
sanciones de 47 penas de seis meses de prisión (para cada uno/as de los encausados/as),
una pena de arresto de siete fines de semana y una multa de 180.000 ptas.,además de
depositar una fianza de 18 millones.
El único responsable de todo lo sucedido es el Gobierno con su negativa constante a
reconocer los Derechos sindicales de la CNT y su Patrimonio Histórico.
La CNT no puede ni debe renunciar a su patrimonio levantado con el sudor de miles de
trabajadores/as anarcosindicalistas y defendiendo con su propia vida frente al
fascismo. Renunciar hoy y dejarlo en manos de un gobierno heredero al fin y al cabo
de la Dictadura sería una traición a su memoria que no vamos a consentir.
Hace muchos años que los medios de comunicación no se interesan por este tema y
sólo lo hicieron con lo sucedido en la concentración ante el CES. Fue publicado
desde la óptica del gobierno y aquellos que colaboran con él presentándolo como
una acto violento, cuando la única violencia es aquella que emana del propio gobierno.
La mejor prueba es ésta en la que por defender lo que la propia Ley dice:
Ley 4/1.986 de devolución de bienes de patrimonio acumulado e histórico y el Real
Decreto 1.671/1.986 Reglamento de la Ley 4/1.986. Sentencia del Tribunal
constitucional de 16 de Noviembre de 1.992 en la que se reconoce la legitimidad de
la CNT y sobre todo por razones de Libertad sindical y Justicia social.
Hoy hay 105 compañeros y compañeras sindicalistas encausados en un proceso nunca
conocido en este país.
La realidad es que con estos hechos se juzgan la libertad sindical ya que sumado al no
reconocimiento de derechos sindicales por no aceptar un modelo impuesto, se pretende
una asfixia económica.
Han pasado tres años de estos hechos y la realidad de hoy poco ha cambiado ya que no hay
nada real en cuanto a devolver el patrimonio histórico se refiere. Y por parte del
gobierno se sigue dando vueltas a los Expedientes de incautación dándose la
paradoja de que haya muchos de estos pendientes de resolución después de 6 años.
Internacionalmente los derechos históricos de otros represaliados son reconocidos, la
reparación histórica del pueblo judío por el genocidio y el robo nazi-fascista de
la II Guerra Mundial de 1.939 está de
actualidad. La similitud con el movimiento libertario y la CNT es total.
En Europa y el mundo los gobiernos empiezan a hacer justicia, en España el
fascismo perdura.
La CNT seguirá realizando todas las acciones que estén a su alcance para conseguir
la reparación material y moral de sus derechos.
Bilbao, 4 de noviembre de 1999.
Comité Nacional de la CNT.