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Sam Mbah/I.E. Igariwey
2000; 184 págs; 22x14 cm; rústica; 84-931625-3-1
Un extendido prejuicio eurocéntrico relega a los pueblos africanos como pueblos sin historia; sin embargo, nada más lejos de la realidad. Ahí está, por ejemplo, la larga experiencia de organización comunal y de resistencia a las formas impuestas por la dominación europea. Ese es el punto de arranque de los autores para, desde su propia experiencia africana y militante, entresacar la rica significación política del comunalismo como posibilidad de futuro para un continente que ha sufrido durante siglos la destrucción y el expolio. Después del fracaso que han supuesto las experiencias del socialismo africano que siguieron a la declaración de independencia, Africa se encuentra en una encrucijada. A la ruina de la colonización se añadió el descalabro de la descolonización y, por último, la actual pendiente de aniquilación, mediante el hambre, la guerra y las enfermedades, impuesta por dinámica de las decisiones del capital transnacional. La idea de estado ha sido siempre impuesta en Africa, primero por la colonización directa europea y después, con la descolonización, por la importación de la ideología del socialismo de estado. Pero la idea de estado es ajena a una parte importante de la tradición social africana, como lo es la noción de propiedad, de adscripción a la tierra, etc. A partir de la historia de Africa de estos últimos cincuenta años, los autores abordan las causas del actual colapso y reivindican el comunalismo tradicional en aldeas y pueblos como principio de organización social contrapuesto a las fórmulas de estado (liberal o socialista) impuestas por la neocolonización económica, política y cultural. En este punto, Africa rebelde conecta con la tradición federalista y antiestatalista del anarquismo. A pesar de los estragos de la colonización y la descolonización, la persistencia de los vínculos comunales representa la posibilidad de encontrar una vía de salida para la organización social del futuro desde, por y para los propios africanos.
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